Nanotecnología y equilibrio ambiental
Un potencial futuro agrícola

La producción rápida y efectiva de alimentos para cubrir el incremento de la población mundial, ha sido el gran desafío de líderes políticos, científicos, organizaciones internacionales, gobiernos y Estados preocupados por el futuro. 

A mediados del siglo XX en los EEUU, se acució una supuesta alternativa que daría solución a este gran reto, la llamada “revolución verde”, la cual generó grandes divisas para los creadores de la cadena comercial que han vendido en el mundo una cantidad importantísima de fertilizantes, plaguicidas y otros agroquímicos. 

En la actualidad el 50 % de la población mundial depende de fertilizantes, especialmente nitrogenados, para la producción de alimentos y más de 200.000.000 de toneladas de diversos fertilizantes se consumen anualmente en las tierras agrícolas del planeta. 

Paradójicamente la revolución verde que significó en un momento una alternativa para la producción de alimentos y floreció como negocio lucrativo, efectivamente hizo aumentar la producción de los cultivos pero causando daños aún no medidos en los ecosistemas y en la diversidad ambiental. Haciendo de la agricultura un hecho no sustentable que ha tenido como consecuencias: 

  • Daño la textura del suelo
  • Pérdida de fertilidad del suelo
  • Contaminación de las aguas subterráneas y del suelo por nitratos y metales pesados.
  • Baja resistencia de la planta en cultivos  contra el estrés térmico.
  • Reducción de la calidad y cantidad de los cultivos.
  • Plantas de baja resistencia contra plagas.
  • Aumento en la necesidad de pesticidas.
  • y consecuentemente produciendo cultivos contaminados con residuos de pesticidas, nitratos y metales pesados.

Hoy en el siglo XXI la nanotecnología en cooperación con otras ciencias y a partir del manejo de las nanopartículas, apunta hacia una agricultura sustentable, que  ofrece incrementar la producción de alimentos en equilibrio a los costos ambientales. La nano tecnología brinda la posibilidad de crear nano fertilizantes y promotores del crecimiento de las plantas cultivadas además de un amplio abanico de oportunidades en la para producir otros agroproductos como nano pesticidas, nano herbicidas y nano sensores, que permitirán incrementar el rendimiento de alimentos de manera sustentable y reducir el impacto ambiental.

Las nanopartículas pueden penetrar los tejidos vegetales cuando se aplican sobre las hojas de las plantas en forma de aerosol o aspersión, desplazándose hacia los diferentes tejidos de las plantas. También se pueden aplicar a la zona de las raíces mediante el riego y de esa manera las nanopartículas  se desplazan por el sistema conductivo del tallo . Algunos resultados revelan que solo el 14,7% del nanomaterial aplicado a las plantas se pierde al usar la técnica de aspersión o aerosol, en comparación con la pérdida de 32,5% o más con los productos agrícolas convencionales 

Los beneficios de nanotecnología en la agricultura incluyen mejoras de la productividad, utilizando nanopartículas como inductoras del crecimiento de las plantas, producción de nano encapsulados para la lenta liberación de fertilizantes, la  fabricación de nanosensores para la detección temprana de enfermedades y  la transferencia de ADN en las plantas para el desarrollo de variedades resistentes a plagas y enfermedades, así como a factores bióticos y abióticos.